Frase de la Sierva de Dios

Justificación

La vida de nuestra Madre María Amada es un ejemplo a seguir y su doctrina un tesoro de sabias enseñanzas, no sólo para los miembros de la Congregación, sino también para todo cristiano que quiera descubrir en ella un camino para vivir el Evangelio: el camino del amor incondicional a Dios y el servicio al prójimo.
Pero no se puede garantizar la continuidad de ese ejemplo y esas enseñanzas de nuestra Madre, -lo cual constituyen el patrimonio congregacional en el que se fundamenta nuestro carisma-, sin una base documental bien organizada y puesta al servicio de la misma Congregación.
El hecho de contar ya con un archivo de documentos relacionados a la vida y obra de nuestra Madre María Amada, justifica la inversión que se ha hecho, tanto de recursos humanos como materiales, a lo largo de más de 15 años de trabajo, desde que se comenzaron los preparativos para la apertura de la causa, la cual se llevó a cabo en el año 2003.
Así como nosotras (todas las que al presente formamos la Congregación), hemos tenido la oportunidad de profundizar, a través de diferentes medios, la doctrina de nuestra Madre para aplicarla a nuestra vida, las generaciones futuras seguirán explorando esta mina inagotable y siempre nueva contenida en los documentos que alberga el Archivo María Amada Sánchez Muñoz.

Oración para su Canonización

Padre Celestial, que te complaces en adornar a tus santos y elegidos con las virtudes de tu Divino Hijo y quisiste abrasar en el fuego de Amor de su Corazón y en el celo ardiente por extender su Reinado a tu hija María Amada y lo manifestaste en su amor hacia los pobres y desamparados; te pedimos la gracia de imitar su ejemplo y para mayor gloria tuya y bien de la Iglesia sea elevada al honor de los altares. Te lo pedimos por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén.

Oración para su Intercesión

Padre misericordioso, que elegiste a tu hija María Amada, para que abrasada en el amor de Jesucristo, tu Hijo y, llena de celo por la extensión del Reino de amor de su Corazón, se preocupara toda su vida por los que sufren, en especial por los más pobres y desamparados; te pedimos que por su intercesión, nos concedas la gracia que con fe solicitamos… (se hace la petición). Te agradecemos todos los dones que le has concedido y aquellos que por su medio quieras concedernos. Escucha piadoso nuestras súplicas y haznos conocer tu voluntad, por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén. ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío!