Frase de la Sierva de Dios

Historia

El anhelo de hacer reinar el amor de Cristo vibraba en el corazón de la Sierva de Dios María Amada del Niño Jesús, fundadora de las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe, quien soñaba con una legión de apóstoles que fueran por el mundo cual antorcha encendida, pregonando el amor misericordioso del Padre, haciendo presente su Reinado de justicia, de amor y de paz. Es así como a finales del segundo milenio y en los umbrales del tercero, en Tuxtla Gutiérrez Chis., en el año de 1991, un grupo de alumnas de preparatoria del entonces llamado Colegio de Niñas” hoy, “Fray Victor María Flores”, promovidas en el espíritu misionero, invitadas por Hermanas religiosas con el deseo de hacer realidad el sueño de la Sierva de Dios, de llevar el Evangelio a nuestros hermanos indígenas, se les preparaba y acompañaba para que participaran en las misiones de Semana Santa en comunidades de Tenejapa, Occhuc y Uistán donde trabajan nuestros Hermanos Misioneros del Sagrado Corazón. El amor por la misión con los hermanos indígenas, fue creciendo en estas chicas y se dieron a la tarea de integrar al grupo a algunos jóvenes varones que al igual que ellas sentían el deseo de ser enviados por Jesús a extender el Reino de Dios. En la celebración del Noveno Capitulo General de las MSCGpe. realizado, en la Cd. de México, D.F. el año 1993 la Hna. Juana I. Loredo González quien acompañó e impulsó los anhelos de estos jóvenes en sus inicios presentó ante la asamblea la petición que los jóvenes hacían de querer pertenecer a la familia de las MSCGpe., como laicos cristianos comprometidos a fin compartir e irradiar su espiritualidad y carisma. La petición fue escuchada por la Asamblea Capitular, quedado de esta manera oficialmente aceptada por Congregación.

Oración para su Canonización

Padre Celestial, que te complaces en adornar a tus santos y elegidos con las virtudes de tu Divino Hijo y quisiste abrasar en el fuego de Amor de su Corazón y en el celo ardiente por extender su Reinado a tu hija María Amada y lo manifestaste en su amor hacia los pobres y desamparados; te pedimos la gracia de imitar su ejemplo y para mayor gloria tuya y bien de la Iglesia sea elevada al honor de los altares. Te lo pedimos por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén.

Oración para su Intercesión

Padre misericordioso, que elegiste a tu hija María Amada, para que abrasada en el amor de Jesucristo, tu Hijo y, llena de celo por la extensión del Reino de amor de su Corazón, se preocupara toda su vida por los que sufren, en especial por los más pobres y desamparados; te pedimos que por su intercesión, nos concedas la gracia que con fe solicitamos… (se hace la petición). Te agradecemos todos los dones que le has concedido y aquellos que por su medio quieras concedernos. Escucha piadoso nuestras súplicas y haznos conocer tu voluntad, por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén. ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío!