Frase de la Sierva de Dios

La Comisión de la Causas de los Santos de la Arquidiócesis de México, en el mes de Noviembre pasado, lanzó este reto: ¡Urge! ¡México necesita santos! Con este lema invitaba a participar en una exposición de los beatos, Siervos de Dios, candidatos a los altares cuyos procesos de canonización se llevan a cabo en la Arquidiócesis de México; además de otros invitados de distintas diócesis.
La exposición se realizó el día 6 de noviembre de 2016, en el atrio de la Iglesia de San Agustín de las Cuevas, en el centro de Tlalpan, Ciudad de México. El objetivo central de este evento fue promover la vocación a la santidad bajo la inspiración del mensaje de quienes están en camino a los altares.
La Sierva de Dios María Amada del Niño Jesús, hizo presencia en esta jornada de santidad, con su mensaje de amor y entrega total al Corazón de Jesús, a través del servicio a los pobres, a los niños y jóvenes; a los indígenas, a los ancianos y a por la santificación de los sacerdotes. Nuestras hermanas postulantes ejemplificaron en una escena esta gran misión de la Sierva de Dios en la Iglesia.
Los asistentes a esta jornada eclesial nos quedamos con este mensaje:
No nos quedemos en el deseo, ¡seamos santos ya¡ ¡Urge! ¡México necesita santos! No para que nos enciendan velas, nos hagan esculturas, nos suban a los altares, o nos tengan por santos, sino simple y sencillamente para dar gloria a nuestro Dios con una vida plena ante sus ojos, haciendo a la vez más plena la vida de los demás. Sólo así, cuando vivamos la vocación a la santidad, cuando todos los que creemos en Jesús seamos coherentes con la fe que profesamos, México y el mundo entero saldrán de la situación de riesgo y de emergencia en que se encuentran. ¡Urge! ¡México y el mundo necesitan santos! ¿Quieres empezar tú hoy mismo a ser santo?

Oración para su Canonización

Padre Celestial, que te complaces en adornar a tus santos y elegidos con las virtudes de tu Divino Hijo y quisiste abrasar en el fuego de Amor de su Corazón y en el celo ardiente por extender su Reinado a tu hija María Amada y lo manifestaste en su amor hacia los pobres y desamparados; te pedimos la gracia de imitar su ejemplo y para mayor gloria tuya y bien de la Iglesia sea elevada al honor de los altares. Te lo pedimos por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén.

Oración para su Intercesión

Padre misericordioso, que elegiste a tu hija María Amada, para que abrasada en el amor de Jesucristo, tu Hijo y, llena de celo por la extensión del Reino de amor de su Corazón, se preocupara toda su vida por los que sufren, en especial por los más pobres y desamparados; te pedimos que por su intercesión, nos concedas la gracia que con fe solicitamos… (se hace la petición). Te agradecemos todos los dones que le has concedido y aquellos que por su medio quieras concedernos. Escucha piadoso nuestras súplicas y haznos conocer tu voluntad, por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén. ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío!