Frase de la Sierva de Dios

María Amada, mística y misionera

Autor: José Eduardo Câmara de Barros Carneiro, Brasil

La Sierva de Dios Madre María Amada del Niño Jesús es una gran mística, quizás de las más destacadas del siglo XX. Aún que no sea tan conocida, como otras escritoras místicas, mismo mexicanas, como la Venerable Concepción Cabrera de Armida (1862-1937), fundadora de las Obras de la Cruz o la Sierva de Dios Madre María Angélica Álvarez Icaza (1887-1977), fundadora del Monasterio de la Visitación de México D.C.
La Madre María Amada tuve no solamente una gran experiencia de Dios, como también es portadora de un mensaje eclesial, que aún debe ser más meditado y conocido.
Los santos son obra del Espírito Santo, que hermosea su Iglesia con las más bellas piedras preciosas. Cada uno hace brillar los esplendores del Verbo Encarnado en la historia. Por eso todo santo es profético, pues lleno de Dios, vive en la eternidad.
AMADA
En la tradición de las Escrituras, en el Antiguo y Nuevo Testamento, el Nombre tiene un gran significado, el Nombre porta consigo una misión, una vocación, como Abrahán y San Pablo. ¡Como el Nombre Santísimo del Verbo Encarnado, JESÚS!
También hay una tradición en la Vida Consagrada, desde las origines monásticas sea del Occidente sea del Oriente. Siendo la consagración religiosa un profundizar de la consagración bautismal, en muchos institutos, el consagrado o consagrada recibe también un nombre nuevo.
Al ingresar en la Orden del Verbo Encarnado y del Santísimo Sacramento, María Regina Sánchez Muñoz, recibió un nombre nuevo, que marcará su vida: María AMADA del Niño Jesús.
María Regina será para siempre AMADA. Este será el centro de su vida interior: Sentirse amada, conocerse amada, experimentarse amada. Todas las demás gracias de su vida, todas sus acciones fluyen de la gracia de ser AMADA.
Por medio de una sucesión de gracias extraordinarias, el Señor va formando, educando, moldando la alma de su AMADA, para hacerla fundadora, maestra y madre.
Corazón Amantísimo
El Corazón de Jesús, centro de su vida, se va revelando a Ella. ¿Qué de nosotros podrá comprender la profundidad de las gracias que el Divino Corazón derramó en el alma de su Amada?
María Amada recibirá inúmeras luces y gracias, para comprender el Interior del Corazón de Jesús, ingresar en el Corazón del Verbo Encarnado.
En la contemplación, ella descubre y experimenta “los sentimientos del Corazón de un Dios, amantísimo Padre, Hermano, Amigo, Esposo, Rey”.
Ella será constituida Mensajera de este Corazón, del “Corazón Amante”, Misionera del “Corazón Amantísimo de Jesús”.
¡Qué hermoso contemplar como de su pluma estas palabras brotan con tanto frescor y naturalidad! Sin afectación, pero con la convicción di quien conoce lo que escribe. No como una abstracción. Su lenguaje lleno de poesía es respuesta de amor al Corazón de Jesús. Sus palabras están llenas de la unción que solo un alma que se conoce Amada pode tener.
María Amada es la mística del Corazón Amantísimo, para un siglo que desconoce el Amor. Nosotros hablamos de amor, cantamos el amor, así mismo tratamos de comprarlo, pero no conocemos el verdadero Amor. No conocemos la verdad: que somos AMADOS por Dios.
María Amada es la Mensajera del Corazón Amante de Jesús muy especialmente para los pequeños: “Entendí el amor y ternura del Corazón de Jesús, por los pequeños, débiles y desvalidos”.
El Fuego del Amor
“El amor es fuego, y fuego que dilata y abrasa”, dice María Amada. Lo dice por experiencia, porque viviendo en este Corazón Amante, ¡ella es convertida en Fuego!
¿Pero que desea de nosotros el Corazón Amantísimo? ¿Cuáles son los designios de amor del Divino Corazón?
“El Corazón Amantísimo de Cristo, el Corazón de Jesús quiere que seamos fuego”, dice María Amada.
Madre María Amada hace profundamente la experiencia del Evangelio y en su corazón resuenan las palabras del Señor: “He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido!”(Lc 12,49)
A este mundo frío, gélido, sin amor, el Corazón Amante del Jesús nos envió a María Amada, para incendiar el mundo entero en el fuego del Corazón de Jesús, ¡para la extensión de su Reino de Amor!
Y aún hoy, a este Corazón Amantísimo, ella conduce las almas, “para ser abrasadas en el fuego divino de su puro amor”.
Y hoy viven para dilatar por el mundo este Fuego del Corazón Amantísimo, sus hijas e hijos: Misioneras, Misioneros y Misioneros Laicos del Sagrado Corazón de Jesús y Santa María de Guadalupe ¡Misioneras y misioneros de Fuego!
María Amada, seas tú nuestra Maestra del Amor, haznos conocer este Corazón Amantísimo, enséñanos a hacer su Voluntad, vivir de su Palabra. Haznos vivir en este Corazón Amante, para que como tú seamos Fuego, seamos misioneros del Amor del Corazón de Jesús para los pequeños.

https://www.facebook.com/joseeduardo.camara.9?fref=ts

Oración para su Canonización

Padre Celestial, que te complaces en adornar a tus santos y elegidos con las virtudes de tu Divino Hijo y quisiste abrasar en el fuego de Amor de su Corazón y en el celo ardiente por extender su Reinado a tu hija María Amada y lo manifestaste en su amor hacia los pobres y desamparados; te pedimos la gracia de imitar su ejemplo y para mayor gloria tuya y bien de la Iglesia sea elevada al honor de los altares. Te lo pedimos por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén.

Oración para su Intercesión

Padre misericordioso, que elegiste a tu hija María Amada, para que abrasada en el amor de Jesucristo, tu Hijo y, llena de celo por la extensión del Reino de amor de su Corazón, se preocupara toda su vida por los que sufren, en especial por los más pobres y desamparados; te pedimos que por su intercesión, nos concedas la gracia que con fe solicitamos… (se hace la petición). Te agradecemos todos los dones que le has concedido y aquellos que por su medio quieras concedernos. Escucha piadoso nuestras súplicas y haznos conocer tu voluntad, por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén. ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío!