Frase de la Sierva de Dios

El proceso de identificación de la MSCGpe, con la Congregación a la que ha sido llamada por Dios y a la que libremente ha decidido pertenecer, se da progresivamente a través de las diferentes las etapas de formación, en las cuales un medio indispensable para lograr este objetivo es el conocimiento de la vida, obra y doctrina de nuestra Madre Fundadora, la Sierva de Dios María Amada del Niño Jesús Sánchez Muñoz.
En este curso escolar 2016 – 2017, como se ha hecho en los cursos anteriores, nuestras Hermanas Junioras Mayores, que han estado en preparación intensiva para hacer su compromiso definitivo con el Corazón de Jesús y con la Iglesia por medio de los Votos Perpetuos, tuvieron la oportunidad de acercarse a beber de las fuentes de la fundación, al conocer los escritos originales de la Sierva de Dios María Amada, que se encuentran custodiados el Archivo Histórico de su Causa de Canonización.
Las seis hermanas Junioras estuvieron asistiendo a clases, en las instalaciones del archivo para conocer, de primera instancia, el acervo que consta de un aproximado de 18 mil documentos. El contacto con los documentos que avalan la identidad personal de la Sierva de Dios, así como aquellos que ella misma escribió (su Diario Espiritual, Cuenta de Conciencia, Circulares y muchos más) proporcionó a las hermanas una experiencia profunda, fuerte y emotiva, ya que les permitió conocer más a la persona de nuestra Madre Fundadora María Amada, valorar su ejemplo y saborear sus enseñanzas de madre y maestra de la vida consagrada.
Nuestras Hermanas Novicias, quienes se preparan por dos años para hacer su profesión religiosa, también tuvieron la oportunidad de acercarse por primera vez al Archivo Histórico de nuestra querida Madre Fundadora, para hojear, palpar y deletrear, en cierta manera, sus escritos; ya que se trata de un estilo de caligrafía y de expresiones del siglo pasado, no usuales en la actualidad. Al mismo tiempo se internaron en varias sesiones, en la Estancia de la Sierva de Dios María Amada, para descubrir a través de sus objetos personales, que la Congregación custodia con gran cariño, la historia y espiritualidad de esta gran mujer que Dios suscitó en la Iglesia para la extensión de su Reino en el mundo.
Tanto las Novicias como las Junioras se enriquecieron mucho con esta experiencia formativa tan singular, pues se identificaron más con Nuestra Madre Fundadora, crecieron en su amor filial hacia ella y asimilaron para su vida aquellas enseñanzas y vivencias ejemplares de la Sierva de Dios que sabían necesitaban más en su proceso formativo para el seguimiento de Cristo. Estos logros se vieron reflejados en las interesantes tareas que creativa y responsablemente desarrollaron a lo largo de este curso.
Deseamos que tanto nuestras hermanas más pequeñas: las Novicias, quienes pronto harán sus por primera vez sus votos religiosos, como las Junioras que están a punto de recibir su anillo de compromiso definitivo como esposas del Amantísimo Corazón de Jesús, sigan creciendo en amor y sentido de pertenencia a nuestra querida Congregación, como hijas fieles de la Sierva de Dios María Amada del Niño Jesús.

Oración para su Canonización

Padre Celestial, que te complaces en adornar a tus santos y elegidos con las virtudes de tu Divino Hijo y quisiste abrasar en el fuego de Amor de su Corazón y en el celo ardiente por extender su Reinado a tu hija María Amada y lo manifestaste en su amor hacia los pobres y desamparados; te pedimos la gracia de imitar su ejemplo y para mayor gloria tuya y bien de la Iglesia sea elevada al honor de los altares. Te lo pedimos por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén.

Oración para su Intercesión

Padre misericordioso, que elegiste a tu hija María Amada, para que abrasada en el amor de Jesucristo, tu Hijo y, llena de celo por la extensión del Reino de amor de su Corazón, se preocupara toda su vida por los que sufren, en especial por los más pobres y desamparados; te pedimos que por su intercesión, nos concedas la gracia que con fe solicitamos… (se hace la petición). Te agradecemos todos los dones que le has concedido y aquellos que por su medio quieras concedernos. Escucha piadoso nuestras súplicas y haznos conocer tu voluntad, por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén. ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío!