Frase de la Sierva de Dios

Estancia María Amada del Niño Jesús

Estancia de la SD María Amada del Niño Jesús

A un costado de la capilla se encuentra la estancia que nuestra Madre Fundadora ocupó por casi 25 años; fácilmente podía trasladarse de ahí durante la noche o a cualquier hora del día, para estar a solas en prolongada oración con el Corazón de Jesús en el Sagrario; y su misma habitación fue para ella un espacio de comunión íntima con Él.

Su estancia cuenta con una oficina, desde la que realizaba su trabajo y atendía a las hermanas para orientarlas, tanto en su formación y crecimiento espiritual, como en la solución de sus dificultades en el apostolado. En la parte interior se encuentra su pequeña recámara con una cama, un buró y un reclinatorio que usaba en momentos de oración.

Se ha instalado estantería de madera a modo de museo, para poder apreciar los objetos que pertenecieron a la Sierva de Dios, o que guardan alguna relación con su vida y la historia de la Congregación.

Quien visite este lugar puede percibir, conocer y enriquecerse de la vida, obra y espiritualidad de la Sierva de Dios, al descubrir el significado que guardan cada uno de los objetos que se exhiben en este espacio.

Oración para su Canonización

Padre Celestial, que te complaces en adornar a tus santos y elegidos con las virtudes de tu Divino Hijo y quisiste abrasar en el fuego de Amor de su Corazón y en el celo ardiente por extender su Reinado a tu hija María Amada y lo manifestaste en su amor hacia los pobres y desamparados; te pedimos la gracia de imitar su ejemplo y para mayor gloria tuya y bien de la Iglesia sea elevada al honor de los altares. Te lo pedimos por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén.

Oración para su Intercesión

Padre misericordioso, que elegiste a tu hija María Amada, para que abrasada en el amor de Jesucristo, tu Hijo y, llena de celo por la extensión del Reino de amor de su Corazón, se preocupara toda su vida por los que sufren, en especial por los más pobres y desamparados; te pedimos que por su intercesión, nos concedas la gracia que con fe solicitamos… (se hace la petición). Te agradecemos todos los dones que le has concedido y aquellos que por su medio quieras concedernos. Escucha piadoso nuestras súplicas y haznos conocer tu voluntad, por Santa María de Guadalupe y los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén. ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío!